DOS POEMAS INÉDITOS

Mikael_Aldo_05

INCAPAZ

 

Tus ojos transparentes lo ruegan:

un abrazo infinito que te ampare

de este perpetuo invierno

y sus huérfanos de costillas vacías,

ese gesto de ternura que te auxilie,

naufraga hambrienta, de los restos

del fracaso que nos maltrata,

 

           buscas una isla que bese tus pies,

y me encuentras inhóspita, muda;

 

y me quedo con las ganas

 

por miedo a no encontrar[te]

las palabras precisas exactas para cerrar la cicatriz,

por miedo a romper[te]

con estas manos impotentes y torpes.

 

[DES]ORIENTACIÓN

 

Acudir, trimestralmente, a la oficina

de los pastores ciegos; esperar, con paciencia,

a que tu nombre y apellidos aparezcan

en la pantalla; caminar hacia las mesas

y tolerar el silencio, la ignorancia, el desprecio

-escudriñan la desesperación

en tus ojos de borrego-;

pretenden guiar a este ganado que entra y sale

-no hay prestaciones, no hay ofertas de empleo, ni cursos-

y son inmunes a los dramas de los próximos turnos,

 

a la desilusión pintada en los rostros,

 

somos ovejas sumisas que se marean inútilmente

en este redil claustrofóbico

 

somos los que estamos condenados al hogar-matadero

-apreciar como los días desquebrajan las paredes

hasta que su peso nos aplasta-

 

los que no regresan con esperanzas en el bolsillo.

 

ANA PATRICIA MOYA

Imágenes: Mikael Aldo (superior) y Heidi Taillefer (inferior).

 

Heidi Taillefer, “Bemoaning the Loss of Limbo,” 2007. Oil on canvas. Detail, studio view.

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