UN RELATO Y UN POEMA PARA SAN VALENTÍN

PASEO

 A los hombres y mujeres con paciencia

Te espero en el portal mientras me enciendo un cigarrillo y dejo la bolsa en la acera, sucia de hojas secas, envoltorios de bollería industrial, cascos de botellas rotas y condones aplastados, restos típicos de las festividades adolescentes propios de los fines de semana. Te avisto a lo lejos, al final de la calle, caminando apresurada: eres puntual, como siempre; cuando te aproximas te disculpas, jadeando, yo te tranquilizo, has llegado a la hora convenida y lo celebro. Me besas y yo te acerco el tabaco que te habías dejado en el escritorio de mi cuarto, te coloco bien al cuello la bufanda y rebusco en el fondo de la bolsa de plástico un pequeño paquete para entregártelo; lo abres, y he acertado con el regalo, el último libro del autor que te encanta, casi agotado; lo encontré, de pura casualidad, en el escaparate de una librería, de esas pequeñitas con encanto que están escondidas en los barrios más alejados del centro, y no dudé en comprártelo. Sonríes, me dedicas otro beso en la mejilla, y decides invitarme a almorzar por la ofrenda; yo impongo la condición de que sea en un lugar barato, tenemos que ahorrar porque hay que afrontar tiempos difíciles, y lo sabes; tú aseveras y nos disponemos a emprender el paseo hasta el restaurante de la avenida principal, el más cercano; tampoco podemos ir más lejos, no podemos recogernos tarde que mañana toca madrugar, por desgracia. Transcurren diez minutos y presiento tu mano acercándose a la mía, la rozas ligeramente; yo, que noto como cada vello de mi cuerpo se eriza y a la vez me invade un temor instintivo, la aparto, discretamente. No vuelves a insistir hasta que estamos a punto de cruzar el parque – te embobas con los perros que ladran y juguetean por el césped húmedo y con los críos que corretean entre los columpios y los toboganes -, y otra vez, tus deditos que se me arriman sigilosos a los míos que se retiran al instante. Con la mosca detrás de la oreja, te detienes, te colocas frente a mí, con el ceño fruncido. Suspiro: vamos a discutir, yo odio los enfrentamientos verbales inesperados, pero me resigno; agacho la cabeza y te escucho. No. No tengo ningún problema. Ninguno. Te lo digo en serio. Mis sentimientos son firmes. No. No es vergüenza. Ya me conoces: soy tímida, pero resulta absurdo, y más a estas alturas, serlo contigo. Para nada. Oye, me cuesta tratar este tema, y más así, en caliente. No. No, no es falta de confianza. En absoluto. ¿Asco? Por el amor de Dios. No, no es asco, por favor, si fuera así, ni me dejaría acariciar. Cálmate. El motivo no eres tú. Estoy segura de ti. No te enfades. Verás, cariño. Es que me cuesta. Sí. Me cuesta. Cuando llevas años dándole la mano a hombres alérgicos al compromiso y a mujeres demasiado espabiladas con dos máscaras a juego, cuesta mucho trabajo, mi amor. Cuesta mucho trabajo.

VIEJA OLLA DE FONDO QUEMADO

 “Y amor es una palabra que se usa
demasiado y
demasiado
pronto.”
Charles Bukowski

Siempre hago más palomitas de maíz
de la cuenta,

siempre olvido que ya no estás
y me consuela comerme las que sobran
cuando pienso que jamás veremos
todas aquellas películas que teníamos pendientes

siempre olvido, joder, que tu película favorita
es la de “promesas incumplidas”.

(De La casa rota, Versátiles Editorial, 2018).

Ilustraciones: Agnes Toth

CUATRO POEMAS INÉDITOS INCLUIDOS EN LA EDICIÓN CHILENA DE “PÍLDORAS DE PAPEL” (PARTE UNO)

Mientras se resuelven las complicaciones sobre la edición chilena de “Píldoras de papel” (Cinosargo Editorial) comparto poemas inéditos incluídos en dicha edición.

CULPABLE
Miserable poesía
si no te lleva lejos,
fuera de esta vida
tan zafia y repugnante,
más allá de la muerte
democrática y vulgar.

Miserable poesía
si no te lleva fuera
de todos los sentidos,
lejos de todas las palabras.

Miserable poesía
si no termina al fin
con la poesía. 

(Manuel Lombardo Duro)
Ése de ahí

ése

el solitario
que sangra versos
que castra
el ego de los falsos fieles,
el honesto
castigado por cretinos
y proxenetas de lo puro,
que regurgita delirio
en su rincón, desamparado

ese mismo

ése

es poeta

                sus manos son el poema

poema lúcido
indigno para los mediocres
destinado a la extinción

y todo lo demás

                                    es penumbra.



ANIMALES MITOLÓGICOS

No estimo a los falsos románticos.

Primero:
                dejemos las cursilerías
                en manos de los expertos,
                que son los poetas.

Segundo:
                los que padecemos cicatrices internas supurantes
                denunciamos la palabra adornada
                y el sermón [barato] de bar.

Tercero:
                os recreáis [demasiado] con Disney,
                pero erráis con la insólita creencia
                de que el mundo permanece inocente.      

Cuarto:
                 resulta absurda vuestra [desgastada] estrategia
                 de simular que sois príncipes salvadores
                 o [“virginales”] princesas que buscan “lo diferente”.

Y último:
                para qué presumir, mis entrañables desgraciados,
                de tanta sensibilidad si no sabéis follar
                ni con un corazón en condiciones,

               si omitís que la obsesión final
               no es crear un desenlace con menú de perdices,
               sino garantizarse una cama caliente para un rato
                                                                                                             ¿para qué insistir,
pésimos actores de serie B?

Aún así, vuestras perturbadoras intenciones [encubiertas]
me hace replantearme si vuestro orgullo
es el estandarte predilecto de los amantes
o si realmente comprendéis
                     
                                                    el término

                                                                          “coherencia”.


Poemas: Ana Patricia Moya
Fotografías: Laura Makabresku

POEMAS Y RELATOS EN DISTINTAS PUBLICACIONES

Reseña de “Píldoras de papel”, por Manuel Guerrero: http://www.odiseacultural.com/2017/08/04/resena-manuel-guerrero-pildoras-papel/ 

Selección de microrrelatos: http://www.odiseacultural.com/2017/03/04/relatos-seleccionados-ana-patricia-moya/

Selección de microrrelatos (I): https://letralia.com/letras/narrativaletralia/2017/06/22/cinco-relatos-2/

Selección de microrrelatos (II): https://letralia.com/letras/narrativaletralia/2017/03/16/tres-cuentos/

FANZINE SUSURROS A PLENO PULMÓN:

REVISTA LA NÁUSEA:

Selección de poemas: http://lanausea2000.blogspot.com.es/2017/06/cordoba-miraflores-barcelona-un-viaje.html

TRES POEMAS INÉDITOS (Paciencia)

PACIENCIA
"Me pesa la pared. La casa entera.
Hay tanto espacio.
Me sobra todo.
Me falta
todo.
[...]
Ya no distingo
entre la pared
y la carne.
El silencio es brutal. Quema.
Sobrevivir no es salvarse."
Ana Vega

I
[INÚTIL] DECLARACIÓN DE INTENCIONES

Yo cosecho paciencia,

                           paciencia

                                     en esta tierra infértil
                                     para aspirar a la felicidad
                                     tan sólo dependiendo de mis manos
                                     como únicas herramientas.

II
 RESILIENCIA

Sembrar en el fango
                                     esperar

los cuervos revolotean
se comen las semillas de la ilusión

                                   y esperar

no surgen los frutos
                                 -quizás algún brote pequeño
                                  para nada insignificante
                                 pero sí insuficiente-

                                    y retornar al principio
                                                    hasta la extenuación

                                    no por convencimiento
                                                         es por orgullo

                                                               lo único que aún da sentido a respirar
                                                               en este páramo de piedras y mentiras.

III
 EL REINO DE LOS AUSENTES

Arrastro la voluntad
 como la piedra de Sísifo

“valor”, alientan mis padres

“sé tú misma”
                         -deprimente que una psicóloga
                          me lo tenga que repetir
                          como un salmo-

y antes de llegar
      flaqueo
      y otra vez
     este estúpido juego
     que despedaza mi voluntad
     y otra vez
     desciendo para empujar
     con más rabia
     y otra vez
     contemplo como otros consiguen tocar la cima
     valiéndose de manos ajenas
                                                      y no, no son los afortunados:
                                                                              son los que no confían en sí mismos

y eludo a los que se llenan la boca de gloria y triunfo
cuando no conocen el significado de la auténtica lucha,
                                                                                     
                                                                             porque su legado será el silencio.


Poemas: Ana Patricia Moya
Ilustraciones: Charles Wish